La Habana posee un encanto casi indescriptible y muchos coinciden -y no solo los citadinos-, en que quien no la conoce, entonces no conocen a Cuba. Es una ciudad bulliciosa (posee alrededor de 15 mil habitaciones en más de 80 hoteles) con playas de calidad a escasos 15 minutos de su centro. Con casi cinco siglos acumulando historia, esta urbe, en particular su Centro Histórico, constituye en conjunto una de las más bellas localidades iberoamericanas. De ese museo viviente, los turistas pueden recorrerlo y recordarlo todo.   A los viajeros de esta nueva centuria se les presenta esta capital como una Habana diferente, nueva, emergida sobre las ruinas, restaurada ante el paso inexorable de los años. La memoria histórica se remonta a casi cinco siglos atrás. Cuenta la leyenda que a la sombra de una ceiba, el 16 de noviembre de 1519, se fundó la entonces llamada Villa de San Cristóbal de La Habana, justo en el sitio donde se ubica ahora el Templete, testigo entonces del  primer cabildo y la primera misa.

Muchos son los lugares que distinguen a tales dominios: el Castillo de los Tres Reyes del Morro, el de la Real Fuerza, la Catedral de La Habana,  el malecón habanero, el Capitolio y la estatua del Cristo de La Habana, por solo mencionar los más descollantes. Poseedora de un gran caudal de historia, cultura y tradición, La Habana  es el destino cultural por excelencia de la mayor de las Antillas. La Habana Vieja, sitio declarado por la UNESCO en 1982 Patrimonio de la Humanidad, y máximo exponente de la arquitectura colonial en el Caribe insular, presenta hospedajes que, sin renunciar a la modernidad, ganan en preferencia entre quienes quieren experimentar el privilegio de viajar atrás en el tiempo.

¿QUÉ HACER EN LA HABANA?

Pasear por el mosaico arquitectónico

art déco, neoclásico y barroco colonial de la ciudad. Dejarte sorprender por la increíble y rehabilitada Habana Vieja, sin duda la joya de la localidad.

Visitar el Museo de la Revolución.

El Museo de la Revolución se encuentra albergado en el antiguo Palacio Presidencial, construido entre 1913 y 1920, y utilizado por varios presidentes de Cuba, el último de ellos Fulgencio Batista. La afamada Tiffany’s de Nueva York decoró su interior.

Esta monumental edificación ubicada en Centro Habana alberga uno de los museos más interesantes de toda Cuba, y es visita obligada, especialmente para todo aquel que sienta curiosidad por la historia de Cuba.

El museo exhibe diversas exposiciones y colecciones que muestran fotografías, banderas, documentos, armas y otros objetos relacionados sobre la lucha revolucionaria contra Batista, y la historia de Cuba, en orden cronológico, que van desde la cultura precolombina de Cuba (en la última planta), hasta el régimen socialista actual. Destacan las exposiciones sobre el asalto de Moncada de 1953, y sobre la vida del Che Guevara, que se muestran en las habitaciones inferiores.

Capitolio Nacional

El Capitolio Nacional de Cuba es una de las edificaciones más emblemáticas de la ciudad de La Habana. Esta majestuosa edificación, ubicada en Centro Habana, es similar al Capitolio de Washington D.C, pero un metro más alto, un metro más ancho, un metro más largo, y mucho más rico en detalle. Las obras de su construcción fueron iniciadas por el dictador cubano Gerardo Machado en el año 1926 con respaldo norteamericano. Para finalizar su construcción se necesitaron más de 5000 obreros, 3 años, 3 meses y 20 días de trabajo; y unos 17 millones de dólares americanos. Antiguamente era utilizado como sede del Congreso Cubano, pero desde el año 1959 ha albergado la Academia Cubana de las Ciencias y la Biblioteca Nacional de Ciencia y Tecnología.

Malecón

El Malecón es un sugerente paseo marítimo de cerca de ocho kilómetros de largo ubicado en La Habana. Este enorme paseo es también una de las avenidas más auténticas y famosas de Cuba. Éste es uno de los puntos de reunión preferidos por amantes, poetas, trovadores, filósofos y pescadores. Goza de un ambiente especialmente apasionado durante el atardecer, ya que es aquí donde se pueden apreciar uno de los ocasos más bellos de la isla.

Bar Floridita

Situado en la esquina de las calles Obispo y Monserrate, uno de los rincones con más encanto de La Habana Vieja, por no ponernos chovinistas y decir del mundo, El Floridita es uno de los puntos de referencia de la buena coctelería de la ciudad. Aquella frase que se lee en todas las guías turísticas sobre el “marco incomparable” sospechamos que se acuñó por El Floridita. Beberte un cóctel aquí te hace escalar 60 escalafones de golpe en la escala de Richter. No se nos ocurre ningún otro lugar en La Habana más ideal. Se define como “La Cuna del Daiquirí”, ya que poco después de terminar la Guerra de la Independencia de Cuba, un barman catalán del establecimiento llamado Constante Ribalaigua Vert inventó el cóctel. Es uno de esos sitios donde parece que el tiempo se haya detenido años atrás, cuando todo era más sencillo y la gente no tenía tanta prisa.

Castillo de Morro

El Castillo de los Tres Santos Reyes del Morro fue erigido entre los años 1589 y 1630 con la finalidad de proteger la entrada al puerto de La Habana de piratas e invasores. Esta fortaleza se alza en un saliente rocoso, conocido como El Morro, sobre el Océano Atlántico.

El castillo ofrece unas impresionantes vistas panorámicas sobre el mar y la ciudad de La Habana al fondo. Esta fortificación actualmente alberga el Museo Marítimo y forma parte del Parque Histórico Militar Morro-Cabaña.

Catedral de San Cristóbal

La Catedral de San Cristóbal de La Habana se encuentra ubicada en la Plaza de la Catedral, en la Habana Vieja, dominada por dos torres desiguales y con una fachada barroca diseñada por el arquitecto italiano Francesco Borromini.

Su construcción comenzó en 1748, por orden del obispo Felipe José de Res Palacios; y actualmente es considerada como una de las edificaciones religiosas más bellas y sobrias del barroco americano. Un buen ejemplo de estilo jesuítico.

Está dedicada a la Virgen, cuya imagen se encuentra representada en el altar mayor.

Plaza de la Revolución

La Plaza de la Revolución, ubicada en el municipio de La Habana que lleva su mismo nombre. Actualmente se encuentra rodeada de edificios grises, y es sede del Gobierno Cubano, utilizada como lugar de celebración de las grandes concentraciones políticas. En el centro de la plaza se encuentra el Memorial a José Martí, y justo detrás están las oficinas gubernamentales, dentro del fuertemente custodiado Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Plaza vieja, La Habana Vieja

La plaza Vieja, diseñada en 1559, es la plaza más ecléctica desde el punto de vista arquitectónico de La Habana. Se encuentra en La Habana Vieja, y en ella el barroco cubano convive con el art nouveau de inspiración gaudiniana.

En sus orígenes la plaza era conocida como Plaza Nueva, y principalmente se utilizaba para realizar ejercicios militares, luego funcionó como mercadillo al aire libre, y actualmente se encuentra salpicada de restaurantes, cafés, bares y cervecerías.

Actualmente la Plaza Vieja de La Habana se muestra colorida y en su máximo esplendor. En ella podrás encontrar lugares interesantes como la Cámara Oscura, un ingenioso dispositivo óptico desde donde podrás disfrutar de hermosas vistas a la ciudad desde lo alto de su torre de 35 metros por tan solo 2 CUC; o el Palacio Cueto, el ejemplo más acabado de art nouveau de La Habana.

La Bodeguita del Medio

La Bodeguita del Medio es un restaurante típico de La Habana, uno de los lugares de interés turístico, y de visita obligada de La Habana Vieja, por donde han pasado incontables visitantes, desde célebres escritores y artistas como Ernest Hemingway hasta importantes políticos como Salvador Allende.

En su interior se puede disfrutar de un ambiente típico cubano, así como de una deliciosa gastronomía basada en la cocina criolla; y una excelente música.

Siguiendo la iniciativa del periodista Leandro García, quien firmó en la pared de éste local, existe la tradición de que las personalidades que por ella pasen dejen una huella, un recuerdo, bien sea en forma de foto, un objeto, o un graffiti, pudiendo encontrarse firmas históricas como la de Salvador Allende, Ernest Hermingway, o Pablo Neruda, entre muchos otros.

Como ves La Habana tiene tantos lugares por visitar que te enriquecen culturalmente esperamos que vivas la experiencia de regresar al pasado y disfrutar de cada rincón que te ofrece esta bella ciudad. Que tengas un buen viaje!!